Resumen
NOTAS DESTACADAS
Con cambios principalmente en el hemisferio sur, la estimación para la producción de cereales totales (trigo y cereales secundarios) en 2024/25 se ha incrementado en 4 m. de t. desde el mes pasado para situarse en 2.306 m., cifra que supone un ligero descenso interanual. Aunque la previsión para el consumo también se ha aumentado, la proyección para las existencias remanentes se ha elevado en 1 m. de t., estimándose ahora en 577 m. (conjunto de campañas locales de comercialización). La previsión para el comercio se ha recortado en 3 m. desde febrero, a 416 m. de t., al reducirse las cifras tanto para el trigo como para el sorgo.
La primera serie completa de previsiones para los cereales totales en 2025/26 apunta a un aumento global de la producción, encabezado por el maíz, pero con incrementos también para el trigo y la cebada. El aumento de la producción sólo se verá contrarrestado en parte por el bajo nivel de las existencias iniciales, por lo que cabe esperar que la oferta total crezca en un 1%. Pese al aumento del consumo, se prevé que se amplíen las existencias remanentes, gracias más que nada a la acumulación de reservas en los principales exportadores. Se espera cierto repunte del comercio, aunque se mantendrá muy por debajo de los máximos anteriores.
Apenas se han modificado las expectativas del Consejo respecto a la oferta y demanda mundial de soja en 2024/25, y se sigue esperando que el comercio se eleve a un nuevo máximo histórico. Las primeras previsiones formales del Consejo para 2025/26 indican una cosecha mundial récord, mientras que el consumo total y las existencias podrían registrar nuevos aumentos. Los proveedores brasileños podrían llegar a representar el 66% de los envíos mundiales, y se prevé que el comercio aumente en un 2% para alcanzar una cifra sin precedentes.
Debido en gran medida al aumento esperado de la demanda de arroz picón al 100% tras suspenderse las restricciones sobre la exportación en la India, la proyección para el comercio de arroz en 2025 se ha incrementado en alrededor de 1 m. de t., para situarse en un máximo histórico de 58 m. Suponiendo cierta ampliación de la superficie sembrada además de unos rendimientos de tendencia, cabe esperar que la producción mundial se eleve a una cifra récord en 2025/26. En cuanto a la demanda, se prevé que tanto el consumo como el comercio alcancen nuevos máximos, mientras que las existencias, podrían experimentar un modesto aumento, gracias más que nada a la acumulación en China.
Presionado en gran medida por la caída de los precios fob del maíz, del trigo y del arroz, el Índice de Cereales y Oleaginosas (GOI) del CIC se dejó un 2% a lo largo del mes.
Se prevé que la producción de cereales totales disminuya ligeramente en 2024/25 respecto al récord de la campaña anterior, atribuyéndose la caída principalmente al maíz. Con unas existencias iniciales más reducidas, y ante el aumento esperado del consumo, es probable que existencias remanentes registren una caída interanual del 5%. El comercio de cereales podría descender en un 9%, con una reducción bastante notable de los envíos tanto de trigo como de maíz.
Las proyecciones preliminares para los cereales totales en 2025/26 apuntan a un mercado mundial generalmente mejor abastecido. Pese al nivel relativamente bajo de las existencias iniciales, un repunte de la producción (+3%) podría llevar la oferta total a un nuevo máximo histórico. Se prevé que el consumo crezca en un 1%, gracias más que nada a una mayor demanda destinada a piensos y usos industriales. Después de tres años de contracción, las existencias podrían experimentar cierto aumento, aunque se seguirán situando en niveles inusualmente ajustados. El incremento interanual previsto del comercio en un 2% se atribuye en gran medida a unos envíos más voluminosos de trigo.
Al obtenerse cosechas abundantes en Estados Unidos y Brasil, se espera que la producción mundial de soja en 2024/25 aumente en 22 m. de t. para situarse en una cifra récord. Dada la amplia oferta, tanto el consumo como las existencias se estiman en nuevos máximos, mientras que se prevé cierto crecimiento de la demanda mundial de importación gracias a unas entregas superiores a la media a Europa, África y Asia. Suponiendo una modesta ampliación de la superficie y unos rendimientos de tendencia, la producción podría alcanzar una cifra sin precedentes en 2025/26, mientras que el consumo total aumentará gracias a una demanda más sólida destinada a piensos, alimentos y usos industriales en muchas regiones. Se espera que el comercio se incremente en un 2% para situarse en una cifra récord.
Tras un año de producción y consumo récord, las previsiones provisionales del Consejo para 2025/26 apuntan a un nuevo aumento de la producción mundial de arroz, atribuible a la ampliación de la superficie y a unos rendimientos de tendencia. El crecimiento demográfico en las principales regiones consumidoras provocará cierto avance del consumo total, mientras que la demanda más firme en Asia y África podría llevar el comercio a un cifra récord de 59 m. de t. en 2026. La India se perfila de nuevo como el mayor exportador.
Después de descender durante la campaña anterior, la producción mundial de guisantes secos podría aumentar en 2025/26 gracias a una cosecha más abundante en Rusia; también cabe esperar cierta recuperación de la demanda. Tras disminuir de forma considerable en 2025 debido a una menor demanda por parte del Sur de Asia, se cree que el comercio se mantendrá estable durante el próximo año calendario.
RESUMEN DE MERCADOS
Aunque las mayores caídas del mes pasado se han ido invirtiendo en parte a lo largo de las últimas semanas, el GOI del CIC ha perdido un 2% desde el GMR del mes de febrero.
Debido principalmente a la caída de los precios en Norteamérica y Australia, el subíndice de trigo del GOI del CIC registró un descenso neto del 1%.
El sub-Índice de maíz del GOI del CIC se ha dejado un 4% desde el mes pasado, ya que los futuros en la CME se vieron presionados por la preocupación ante el impacto del deterioro de las relaciones comerciales.
Presionado por la amplia oferta inmediata y por una demanda más bien floja, el sub-Índice de arroz del GOI del CIC registró una caída intermensual del 3%.
El sub-Índice de soja del GOI del CIC experimentó un avance neto del 1%. Se registraron tendencias dispares en los principales proveedores, contrastando el descenso de los precios de exportación en Estados Unidos con la firmeza de los mercados sudamericanos.