Resumen
NOTAS DESTACADAS
Debido más que nada al aumento de la proyección para la cosecha de maíz en Argentina, la previsión para la producción mundial de cereales totales (trigo y cereales secundarios) en 2025/26 se ha incrementado en 4 m. de t. desde el mes pasado, para situarse en 2.474 m. La estimación para el consumo se ha recortado en 1 m. de t. desde el GMR del mes de marzo, ya que la reducción de la proyección para el consumo alimentario de trigo (India) compensa con holgura cierto aumento previsto de la demanda de maíz pienso. Con el aumento de la oferta y la caída del consumo, la previsión para las existencias al cierre (conjunto de campañas locales de comercialización) se ha elevado en 6 m. de t. a 638 m., cifra que incluye una revisión notable de las reservas de trigo. La proyección para el comercio se ha incrementado en 2 m. de t. a 451 m., tratándose de un aumento interanual de 27 m.
La preocupación por los elevados precios de los fertilizantes, y por las decisiones consiguientes respecto a su aplicación, ha intensificado la incertidumbre respecto a las perspectivas para la producción en 2026/27, sobre todo en varios países del hemisferio sur, donde es posible que la demanda inmediata no se cubra en su totalidad. Se han recortado algunas proyecciones desde el mes pasado, y el total previsto se ha reducido en 3 m. de t. a 2.414 m.; aun así, se sigue tratando de la segunda cifra más elevada de la historia. La estimación para el consumo se ha reducido respecto a la previsión inicial del mes pasado, pero no se han modificado las proyecciones para las existencias y el comercio.
En el informe de este mes se destaca una serie de ajustes menores del balance global para la soja en 2025/26, con un ligero aumento de las proyecciones tanto para la producción como para el consumo. Aunque la previsión se ha recortado ligeramente desde marzo, la producción mundial en 2026/27 se estima ahora en un nuevo máximo histórico de 441 m. de t. (+3%). Al aumentarse levemente la proyección para el consumo mundial, la estimación para las existencias se ha recortado en casi 4 m. de t. desde el mes pasado, debido casi exclusivamente a la reducción de la cifra para las reservas conjuntas de los exportadores principales. La previsión para el comercio apenas ha variado, situándose de nuevo en una cifra récord (+2%).
Las perspectivas para la oferta y demanda mundial de arroz en 2025/26 apenas han experimentado variaciones desde el mes pasado; cabe esperar que la producción, el consumo, las existencias y el comercio se eleven a cifras sin precedentes. Tampoco han sufrido grandes cambios las proyecciones para 2026/27. El comercio en 2027 (enero/diciembre) podría superar por primera vez los 60 m. de t.; la demanda de importación se verá determinada por la creciente demanda alimentaria, sobre todo en África.
Apoyado por la tónica bastante firme registrada en la mayoría de los mercados, el Índice de Cereales y Oleaginosas (GOI) del CIC ganó un 1% a lo largo del mes.
Se prevé que la producción mundial de cereales totales aumente en un 6% en 2025/26, alcanzando así un nuevo máximo histórico. Dado el crecimiento algo más lento del consumo (+3%), cabe esperar que las existencias mundiales se amplíen en un 9%, registrándose la tasa interanual de crecimiento más elevado en nueve años. El comercio podría incrementarse en un 6% a 451 m. de t., con aumentos para la mayoría de los cereales.
La producción mundial se mantendrá en niveles elevados en 2026/27, estimándose actualmente en 2.414 m. de t. No obstante, se esperan cosechas más reducidas – sobre todo de maíz y trigo – en todos los principales productores, por lo que el total podría resultar inferior en un 2% al récord de la campaña anterior. Esta caída de la producción sólo se verá compensada en parte por unas abundantes existencias iniciales, por lo que la oferta total podría experimentar un ligero descenso interanual. Se prevé que el consumo aumente por cuarto año consecutivo, aunque disminuirá la tasa de crecimiento de la demanda destinada a piensos y usos industriales. Tras la acumulación registrada en 2025/26, podrían descender de nuevo las existencias al cierre, sobre todo de trigo, maíz y cebada. El comercio se estima en 448 m. de t., cifra que supone una ligera caída interanual.
La presente campaña de comercialización se ha visto caracterizada por unos envíos voluminosos desde Sudamérica a Asia, por lo que la demanda mundial de importación de soja podría incrementarse en un 1% en 2025/26, para situarse en un nuevo máximo histórico. La producción mundial se estima en una cifra sin precedentes en 2026/27, gracias a la ampliación de la superficie sembrada y a cierta mejora de la productividad en los principales productores. Dada la amplia oferta prevista a precios atractivos, el consumo podría registrar un nuevo aumento (+3%), dando lugar a una disminución de las existencias. Dependiendo de la demanda por parte de los importadores asiáticos, el comercio podría crecer en un 2%.
A estas alturas, se espera que la producción mundial de arroz alcance un nuevo máximo histórico en 2026/27, con cosechas más abundantes tanto en China como en la India. Impulsado por el crecimiento demográfico, el consumo mundial podría registrar un nuevo avance, y también se espera que aumenten de nuevo las existencias mundiales, gracias más que nada a la acumulación de reservas en India. No se descarta que el comercio mundial crezca en un 2% en 2027 para situarse en una cifra récord; los envíos desde la India podrían llegar a representar casi el 40% de las exportaciones mundiales.
La producción mundial de garbanzos se mantendrá en niveles elevados a lo largo de 2026/27, al obtenerse unas cosechas abundantes en varios exportadores clave. Dada la amplia oferta, el consumo podría incrementarse a lo largo de las dos próximas campañas, y también cabe esperar cierta acumulación de reservas. Aunque el comercio podría reducirse durante el período en cuestión, debido más que nada a la caída prevista de la demanda por parte del Sur de Asia, se seguirá situando por encima de la media reciente.
RESUMEN DE MERCADOS
El GOI del CIC ha ganado un 1% a lo largo del último mes, apoyado no sólo por los indicadores fundamentales sino también por varias influencias externas más bien alcistas, entre las que destacó la evolución tanto del petróleo crudo como de las divisas.
Con tendencias dispares en los principales proveedores, el sub-Índice de trigo del GOI del CIC apenas ha experimentado cambios desde el mes pasado.
El sub-Índice de maíz del GOI del CIC registró una subida neta del 1% tras alcanzar valores mínimos a mediados del mes; prestaron apoyo los avances registrados en Argentina y Ucrania.
Impulsado por la subida de los costes energéticos, del transporte y del envasado en varios proveedores asiáticos clave, el sub-Índice de arroz del GOI del CIC avanzó en un 6% a lo largo del mes.
El sub-Índice de soja del GOI del CIC ganó un 1%, apuntalado más que nada por subidas en Brasil.
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